El sueño de invierno;
sería volar justo al hueco que quedó en aquel banquito de la playa de la Malvarrosa (Vcia)
Pa decirme a mí mismo con la dentadura temblando que mi futuro terminará bien
Que lo del ojo abierto y el otro entornao es un premio a la democracia
Que lo de olvidar los mañanas es circunstancial
Que el frío navajero, el trapecio en las ojeras y el silbido desafiador lo lleva el quince tatuado en sus años
Y que abrace y vacíe mis bolsillos con los colegas porque así no los volveré a encontrar jamás