CRUCES

EN LA VARIEDAD ESTÁ EL GUSTO DICEN, SUERTE

Hay hombres como Paradores

Que son destinos idílicos,

Que son jardines si los sabes regar

Hay hombres que florecen como las flores cuando,

Les hablas con confianza y sin juzgar

Hay hombres que, si incitas a soñar,

Si una mujer cree que él lo puede lograr,

Le acaricia sus alas y le invita a volar,

Ni miedo ni GPS para volver a su hogar

Hay hombres que saben a voluntad

Que si sabes mantener la distancia de soledad

Besar sus manos, sus ojos, su libertad, su intimidad

Eligiendo ser libres te eligen para evolucionar

Hay hombres que al observarlos con bondad,

Irradian prestaciones cuando miran aún sin verte,

No le temen al ERTE

Y sus ojos te miran como su suerte aún mirando a las demás

 

Hay hombres como Paradores,

Que sin ti no saben dónde parar,

Que su jardín es como un museo de cera,

Que sin tu presencia son como una pensión de tercera

Donde van los yogures caducados,

Los amores rebajados,

Los pájaros sin nido,

Que como Paradores quieren ser elegidos,

Heridos,

Pidiéndole al reloj una nueva oportunidad 

 

También hay hombres que son remolinos de tijeras

Que sin querer solo se quieren a ellos mismos

Que para ellos es un abismo

Decir te quiero sino es al espejo

 

También hay mujeres idealizadas

Que aunque el poema no iba con ellas no puedo evitar nombrarlas

Que mantienen viva la ilusión de la MACHO ALFA camada

Que son como alcohol a las heridas 

Tan dulces y sentidas

Tan certeras y finalistas

Que mutan ángeles en demonios

 

Todo está para habitar, 

Aunque por las fotos,

Una vez comprada la estancia,

De vida, no hay devolución.

 

 

 

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