Como un cantaor, que lo tiene todo menos su voz
Como un deportista, que lo tiene todo menos su don
Como un empresario, que lo tiene todo menos la empresa afectiva cubierta en sus aniversarios
Como un actor, que no puede quitarse ni a tiros el semblante con el que nació
Como un parnaso, que solo ensalza sus musas y no el fruto de sus fracasos
Como un payaso, por pérdida de ilusión de hacer reír en traspaso
Como un amante, que creyó hacerse algún día con su farsante
Como un iluso poeta, que quiso que le leyeran
Como un pintor, que pinta a título póstumo para comer de algún bastidor
Como un éxito con dudas
Como un caracol estresado en las alturas
Como un amor sin temor
Como una primavera, que ni siquiera con sus prestaciones ilusiones genera
Como un chaval emprendedor, a la puerta del banco, sin aval, riéndosele el director
Como un poema que, de tanto que quiso le hicieron caso omiso
Como un corazón, en 3 x 3 en habitación compartida con una mente demente
Como un padre que también tuvo que ser madre.
Como todos algún día yo fui y prometí no dejarles sin escribir.