A veces pienso que vale la pena,
compartir el alimento del poeta
Engalanar palabras como condena
Significar olvidos, vaya treta
A veces pienso en Etxailarena
En el bolsillo vacío, en la grieta
En la posibilidad, en la gangrena
En la salud, en chutarme la vena
A veces nunca dudo más de la cuenta
Alosno, Madrid, Berriozar, La Plazuela
A cual dejo de ir que no me hiera
Nunca dudé, esto va de amor y condena
De Schopenhauer, del Torta, de mi Abuela
Del padecer y el sufrir, de escribir…
Aunque a veces duela