CRUCES

 AQUÍ Y AHORA

No vengo para quedarme.

Ni soy lo que tú imaginas.

Ni me resto por nadie. 

Ni sé sumar si no es contigo.

Me gustan las historias con final,

Y que nunca se acabe el amor.

Ni siquiera soy de mí,

Y odio los contratos fijos,

Con inquina,

 Como la Jime y el Sabina,

 El sí quiero a la tercera edad.

Siempre voy sólo,

Esperando al duende por la aorta,

Cómo el Torta,

Y su cante del padecer y el sufrir.

Supuro endorfinas,

Y se han lijado todas mis esquinas,

De tanto tropezar.

Adelantarte que de tanto esperarte,

Siempre a todos,

Empezando por mí,

Les llego tarde.

He sido tantas veces feliz,

Que a zancadillas, 

Le hago trampas al día,

Cada día, pa que me traiga pescao y no perdiz

He perdido tanto,

Que si lo tradicional es encontrarse,

Vivir perdido es mi redimir.

Por querer visitarte,

Como quién visita al museo y el arte,

Elegante!,

Sin romper la vitrina, atracarte y robarte,

Siempre termino en tierra de nadie, 

Dios nos libre del quererse es quedarse.

Vuela!, vuela!, vuela!

Vuelve!, vuelve!, vuelve!

De nuevo, 

Por mucho que al tenerte,

De ti farde,

No tengo ni puta idea, 

Ni oficio ni sacrificio,

Pues más pronto que tarde,

Vuelo y vuelvo!

Vuelvo y vuelo!

Contigo!

A la calle!

Y a la cama sin nadie!

Por mucho que no te tenga,

De cambios y promesas me provenga,

Para no cumplirlos,

Cuando estemos ahí,

Lo dos!

En nuevas cuarentenas.

Quiero lo que no puedo,

Y podría quererte,

Sólo si tú no me quisieras.

No soy testigo de la rutina,

Y desordeno con inquina mis días,

Para engañarme como los trileros.

Por querer tanto,

Lo he perdido todo.

Resido en amor ambulante,

Y mi venta es de lágrimas errantes,

Por lo mucho que me dejo,

En cada feria, en cada pueblo.

Soy de costumbres,

Hasta que de a dos formalizamos la lumbre. 

Me encanta besar despacio,

Y desbordarte si eres tú el arrebato.

No puedo evitar los problemas,

Que por reprocharme me salen eczemas,

Y huyendo termino escupiéndote mis letras,

Blasfemando los pasos en falso,

Sin dar un paso atrás.

De pronto me muero de pena y risa,

A quién le romperé ahora las camisas, ?

Que nunca supe abrochar.

Somos todos buenos,

Hasta que se instalan en los sueños,

Sábanas frías y espinas,

Cuchillos hincados en heridas,

Que por no ser malo,

Se quedan a acampar.

Suelo dar la cara,

Por quién no asoma ni mejilla.

Me meto donde no me llaman,

Y nunca llamo a los que están sin llamar.

Soy de volver si tú no quieres que me quede,

Y puede que la poesía de tenerte no recuerde, 

Y al fantasma de tu voz y perderte,

Sola se me escriba en la frente.

No soy lo que esperabas,

Ni tú lo que imaginaba al verte,

Yo te hablo claro,

Mis mentiras,

Sin salesianos ni monjitas.

Espero tu me beses,

En agua clara,

Sin esperar mutuos intereses

! No me digas tú te lo pierdes !

Yo te digo!

Transparente!

En unos pocos versos,

Como el cura con su para siempre,

Sin predicar el ejemplo,

Sin saber lo que es,

El amar y retenerse.

 

 

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