Es tan blanquita como rarita.
Tiene tantos lunares como fatigas sufrieron sus ancestros en la campiña y ella,
Orgullosa del sur,
Las enseña y no las maquilla.
Tiene el pelo oscuro y la mirada clara que, anuncia, sin pestañear,
La casa más bonita del mundo y, el precio,
Pone “Consultar bajo el pecho izquierdo”.
(He pensado que podrías ir tú antes a preguntar y si vuelves, yo pruebo, de acuerdo ?)
Una “peca” por los que no pudieron, reivindican sus pecas!
Ella es avión y aeropuerto a la vez.
Aterriza a todas las aerolíneas que no quieren dejar de volar y,
Las despega,
Queriendo volver éstas ya como quien deja atrás a una hija.
Tiene la facilidad de ponerle las cosas difíciles,
A quien cree que un beso no cura cicatrices y eso,
Eso son 5 ESTRELLAS MICHELÍN CON MAYÚSCULA, en medio de tanto fast food de selectas emperatrices.
A veces, sin hacer nada,
El mundo entero se empeña en ser mejor.
Y encima, ella no paga nada.
! Vamos nunca la he visto sacar la cartera !
Trabaja en la biblioteca y, ya sabes,
Allí de hablar nada.
Yo le escribo desde la mesa de enfrente para pedirle los títulos que necesito.
Solo están mis pupilas y el paraíso.
Allí, sentados conmigo.
Pero ella no mira, lo quiere todo por escrito.
A veces, la veo sonreír con algunos textos que lee de otros niños.
He cruzado en papel tantos sentimientos encubiertos para ser gustado y comprendido,
Que ya no me quedan fuerzas ni motivos.
Juro que con la mano izquierda me palpo el latido y con la derecha, le escribo.
Pero no consigo pasar a su sangre,
Llegar a su corazón no he podido.
Hoy ha entrado un chico que,
Saltándose todas las reglas,
Le ha pedido gritando un libro.
! Ya era hora un puto zagal pragmático y vivo cagándose en las normas y lo lírico!
En voz alta ella ha dicho;
! Cásate conmigo !
Le ha soltao sin pudor ni respeto al silencio administrativo.
Lo mejor es que los libros y yo les hemos aplaudido.