Nunca me sentí tan afortunado
El precio era vivir entre asaltos
Ordenado, no dejar de soñar alto
Anaeróbico, desatender todo
Todo el carbón iba al físico
Victorias, respeto y admiración
Derrotas, duda, común, deconstrucción
Aplausos de alquiler mi público
Cuando dejas de producir a tu perfíl
Cuelgas los guantes y ves tu los combates
Sobre tu carrera van los debates
Las apuestas son sobre tu dignidad
Poco a poco vas perdiendo tu ser
Vivir de lo logrado nunca podrá ser