Ni hospitales, curanderos, ni curas
Ni colores, ni olores, ni condones
Aquella primavera tan impura
Ni mayo de flores, luz, ni albores
Pusimos fin a lo interminable
Tapié mis ventanas y mis aduanas
Nos vomitamos a lo tragasables
Vendí mis botas, me salieron canas
Deserté de aquel que ya no conozco
Harto ya del yonky en intensivos
Cambié punto final por los suspensivos
Conocí a Bukowsky, tú a las prisas
Ambos tenemos lo que queríamos
Felices a la casilla de salida