Es mi deporte una forma clandestina de vivir, en tiempos de totalitarismo narcótico
Son las endorfinas la droga natural, arma opositora a la dictadura de empujar veneno de nariz a tráquea
No es nada personal, aunque sea una rebeldía que solo vive en mi persona
Estampar el vaso que insinue colmar sus ansias y el craso error de escabullirse al cuarto
Permanecer impasible a su atracción, ideología y movimiento
Elegir mi libertad preso tal vez como ellos pero diferente
Siempre diferente, distinto, desigual, protesta y lucha físicamente armada contra el régimen
Las cinco comidas, los ayunos, la anaerobia, los suplementos
Las lesiones, las frustraciones, las caídas, la guardia en soledad permanente, la nobleza que ello establece
El frío invierno, madrugar, entrenar cuando las cosas van mal, insistir, vigilia y preparado, cuando la gente se malva o duerme
Todo por mantener la llama, la llama de la alternativa vigente
Pero, dime…
Dime, que tienes ?
Con que les vences ?
Que les prometes a tus falanges para que se traguen tu causa y se envenenen ?
Dos horas de fragor ingresando polvo y carbón como máquinas de vapor ?
Lanzando billetes a la caldera que dé cadencia a la noria de la euforia ?
Yo sé que te brillan los ojos cristalinos y enciendes los opacos que de ti se prenden
Sé que eres el más abyecto de los amores imposibles y, haces de quien te pruebe, que preso te venere
Que astuta prostituta les follas las noches y a sus días de resacas les pasas las minutas
Sé que hueles a “solo se vive una vez”, a inmediatez, a pegamento que adhiere
Que eres más falsa que lo imposible
Más cruel y pertinaz que el reloj
Cara como las injusticias
Frágil como el cristal
Posesiva como el impuesto del IVA
Bastarda como el perro abandonado que cree que su dueño tarda
Blanca y descarada que encima vistes de lutos invisibles y vivaces a las gentes
Lo sé, lo sé porque te llevaste mi entorno al trastorno con tu puto porno, nasal
Te odio!
Te odio tanto!
Te odio por cuantos se marginan, humillas y arruinas, por cuantos dejas tartamudos, arrítmicos, por cuantos multiplican sus dobles vidas en mentiras
Te odio más y mejor de lo que debería, no puedo evitarlo, te llevaste todo cuanto quería
La búsqueda de la felicidad sin necesidad de usía
Te odio, te odio más de lo que te imaginas y juro te exterminaría
Pero, dime, qué tienes a parte de ebrios entusiasmados ?
Libertades bajo fianza ?
Vitrinas iluminadas con led de morbo efímero con caries ?
Espejismos de virtudes interpersonales altruistas ?
Amistades de vanidades ?
Yo sé que no eres azar ni cualquiera, que cuando pasas calas y todos te quieren cazar
Que eres como el cáncer del amor, que no se elige, que no conviene, que no te puedes librar
Más no te subestimo, sé demasiado bien de lo que eres capaz
Por eso sigo aquí, por eso te escribo, por eso ando con la guardia montá!
Para tender la mano, firme, a cuantos de ti se quieren librar.