No tengo donde caerme muerto
Siempre ando de puerto en puerto
Viendo zarpar, me hago el tuerto
No era para mí, digo incierto
Amigos pescadores tengo
No me faltan ranchos de estraperlo
Un día, sin comerlo ni beberlo,
Del Grao alardeé yo provengo
Me quieren como hijo predilecto,
Aunque yo cambie de aspecto,
Mi corazón huele a sal por dentro
Pongamos que hablamos de Gandía
Su fideuá, sus chicas, su bahía
Mis amigos, mi infancia perdida